Un acontecimiento de gran importancia para la vida nacional, en el que la figura de Carranza se acrecienta, por su valor y su gran lealtad a la patria lo es la firma del Plan de Guadalupe.

Cuando se me pregunta acerca de las características de los coahuilenses, siempre afirmo el trabajo incansable, el espíritu emprendedor y el valor de nuestro pueblo. Quizá la mejor referencia histórica de ello sea el Plan de Guadalupe.

PG_Inicio_01La historia dicta que al enterarse Carranza de la traición de Victoriano Huerta a Madero —que originó el ascenso de Huerta a la Presidencia—, Carranza observó que era necesaria una posición firme para la defensa de la Revolución y para el futuro de las bases del Estado mexicano. En una hacienda llamada Guadalupe en el municipio de Ramos Arizpe en Coahuila, Carranza repudia el golpe que encumbró a Huerta y lo desconoce como Presidente de México. Fue el inicio del movimiento constitucionalista, que erigiría como Primer Jefe al entonces Gobernador de mi estado.

El Plan tiene varios significados, de acuerdo a como se le quiera estudiar y reconocer. Por un lado, es un auténtico manifiesto a la nación orientado a la necesidad de mantener vivo el ideal revolucionario. Es también un episodio fundamental que inaugura lo que para muchos fue la última gran etapa de la lucha revolucionaria. Yo destaco en lo personal el carácter, el llamado a la defensa de nuestras instituciones, y la legalidad como instrumentos que le daría viabilidad al país, fueron sus principales aportaciones. En las propias palabras de Carranza, el Plan de Guadalupe significó “Un grito de guerra de los más selecto de la juventud mexicana, la expresión vibrante y sonora de la conciencia nacional, expresión que resumía el propósito firme, la voluntad deliberada del pueblo mexicano de no consentir más que el pretorianismo volviese a apoderarse de los destinos de la nación.”

Por ello, este es un acontecimiento del que los coahuilenses nos sentimos orgullosos. Fue hace cien años que Carranza, con Lucio Blanco y otros signatarios, dieron vida a este Plan. Me siento especialmente honrado que durante mi gobierno haya coincidido su centenario y, para conmemorarlo con la importancia que se merece, hemos conformado un gran comité organizador que llevará a cabo numerosos eventos, conferencias y publicaciones especiales, coordinados por los museos especializados en la Revolución que tenemos en la entidad, así como nuestro Colegio de Historiadores.

Es un gran esfuerzo de alcance estatal en donde juntos, gobierno y sociedad civil, refrendamos el ideal revolucionario y celebramos la figura de Venustiano Carranza, uno de los principales próceres en la vida nacional.

A cien años del Plan de Guadalupe, recordar nuestra historia y realizar un homenaje a quienes lucharon por hacer de este un mejor país; es lo menos que podemos hacer para honrar su memoria.

Será el esfuerzo por ser ciudadanos dignos, responsables, con gran patriotismo lo que nos acerca a su ideal y, encarnará en sí el mejor reconocimiento a su legado.

Rubén Moreira Valdez
Gobernador Constitucional del Estado de Coahuila de Zaragoza